Cada vez más hombres pierden “el miedo” y se someten a tratamientos de belleza. Depilacion, manos, masajes y hasta bótox están en el menú.

La señora roza los 50. Está en la sala de espera de un spa médico y lo que ve la sorprende. Toma su celular y llama a su hija: “Nena, no sabés, acaba de salir de depilacion el “conta”, el que te lleva los libros del negocio y se fue con su mujer”.

La escena es real. Sucedió hace una semana en un reconocido local de belleza de Córdoba (Argentina) y la que se llevó la sorpresa fue la mamá de la dueña del local. Pese a que ella misma se “mima” cada tanto con un tratamiento, no podía comprender cómo “el conta” (por el contador, un profesional que apenas pasa los 35 años) se hubiera sometido hace minutos a una depilacion completa por la módica cifra de 300 pesos, lo que le incluyó un “baño romano” sin cargo.

Es que buena parte de los hombres cordobeses parece haberse despojado de sus prejuicios y miedos y hoy concurren solos, con sus esposas o novias, a los salones de belleza, spas médicos o similares que hay desperdigados por toda en la ciudad (y que cada día deben agregar más turnos por la demanda de esta “nueva clientela”).

Día a Día efectuó una recorrida por los principales negocios que comenzaron a observar que había un “nicho” que explotar y ampliaron sus servicios e instalaciones para atender a este perfil de “nuevos machos cordobeses”.

Los datos son concretos. En Man for Man, al menos 15 hombres por día se acercan al lugar para realizarse tratamientos de depilacion. “Lo que más buscan es sacarse los pelos de la espalda, el pecho, las piernas y los glúteos”, señaló a este medio Cristina, una de las responsables de este negocio. En promedio, un tratamiento de este tipo que no es definitivo y que tiene las variantes por lámpara o láser, está por encima de los 250 pesos y puede llegar a los 350 pesos si se incluyen algunos “extras” más allá de espalda, pecho, piernas y glúteos. Por ejemplo, muchos varones también incluyen barba, pelos de la nariz, las orejas, cavado y hasta la zona genital.

Si hasta aquí, macho cordobés que se precia de su “pelambre” y el olor a macho auténtico que eso genera y piensa que muchos de sus congéneres se han “suavizado” (por llamarlo así), quizás su opinión cambie cuando sepa que muchos de ellos piden que les hagan “la tira de cola”. Si es lector varón y tiene una mujer al lado, pregunte de qué se trata, quizás ella misma le diga: “Hay que ser muy macho para hacerse eso”. Pues bien, forma parte del menú de solicitudes de muchos que se acercan a estos locales a depilarse.

Cremas, manos, celuloterapia, tratamientos de rejuvenecimiento de la piel, cosmetología y hasta bótox suelen agregarse en la agenda de estos hombres que concurren a invertir hasta dos horas de su día en varios tratamientos a la vez.
Allí el presupuesto puede llegar a incrementarse de manera notable hasta los 700 u 800 pesos. Pero, en muchos de estos lugares hay promos de obsequio con “atenciones especiales”. Por ejemplo, un “baño romano” de regalo, en una tina con leche, masajes relajantes y cremas para embellecimiento de los rostros. “Esto es muy solicitado por los clientes”, concluye Cristina.

"Hoy, te podría decir que la clientela se ha dividido en 50 por ciento hombres y otro cincuenta por ciento mujeres", señaló a este medio Paula Esteley, una de las médicas responsables de Derma Medic, otro de los centros que ha crecido mucho en nuestra ciudad. En este caso, Derma Medic trabaja con tecnología láser, sobre todo en depilacion, la que la propia especialista considera como “más segura para algunos casos particulares”.

Esta tintura es mía. Adrián Suar fue protagonista hace poquito de una particular historia en la peli “Igualita a mí”. Un cuarentón que se resiste a ser abuelo y que hace de todo para no perder esa juventud. Y no trepida en nada, incluido el uso de tinturas. Los hombres cordobeses tampoco le hacen asco al “tinturón”. “Han cambiado mucho los productos y hoy es común que te vengan a pedir teñirse el pelo los hombres, no cambiarse el color, pero sí disimular las canas, por ejemplo”, dijo a Día a Día, Romina, una de las responsables de la prestigiosa cadena de peluquerías Alizares.

En ese lugar, en promedio, entre seis y ocho hombres concurren a buena parte de sus locales por día para “rejuvenecer” su cabellera.

in Día a Día