Tres sobresalientes féminas decidieron oponerse a este famoso juguete, diciendo que no todas deberían tener la piel blanca y sonrisa automática, además de asegurar que también deberían existir algunas con ropa masculina y sin depilar.

La antropóloga mexicana Marta Lamas, la actriz del mismo país Patricia Reyes y la investigadora española Patricia Soley-Beltrán, se unieron en un diálogo convocado por la Casa de América de Madrid, en donde el tema de discusión era "¿Quién quiere parecerse a la Barbie Iberoamericana?".

En esta reunión, en contra del famoso juguete norteamericano, surgieron ideas sobre cómo eliminar la sonrisa automática, la piel blanca y crear algunas que vistan ropa masculina y que no dejen de ser femeninas si es que no se depilan.

Esta discusión se habría iniciado debido a la gran influencia que ha tenido Barbie a nivel internacional, en donde la gente ya ni siquiera quiere ver en televisión "gente normal", si no que sólo mujeres que se le parezcan al juguete y muchos "Ken" (el compañero de Barbie).

FALSOS IDEALES

Marta Lamas, dijo que el ideal de belleza femenina tendría que ser, por ejemplo, "un conjunto de rasgos armónicos y cierta gracia" y no necesariamente en un estereotipo de cierto color de piel, de un metro y setenta centímetros de estatura y determinado peso.

En esta idea están de acuerdo las tres y en la constatación de que "el modelo Barbie" borra "de un plumazo" la diversidad de posibilidades de belleza de un planeta con culturas y aspectos físicos tan distintos.

"Hay racismo, clasismo y discriminación en el intento de imponer un sólo modelo de belleza en una población en la que hay muchas posibilidades de mujeres bellas que no se ajusten a la idea Barbie", asegura la antropóloga mexicana.

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